Aprende la técnica del Dipping Powder y ofrécela en tu salón
27 Sep 2021La manicura Dipping Powder es una técnica revolucionaria que cada vez cuenta con más seguidoras. Las redes sociales como Pinterest nos muestran miles de vídeos sobre este nail art a base de polvos pigmentados.
El proceso es bastante interesante, ya que no requerirás el uso de una lámpara UV para que las uñas queden impolutas. Y lo mejor de todo, resisten perfectamente de dos a cuatro semanas. ¿La conoces?
¿Qué es la manicura dip?
La manicura en polvo podría parecer toda una novedad, pero tan solo debemos remontarnos a las extensiones tradicionales o las uñas de gel para entender esta alternativa que funciona con una base acrílica. Estamos ante una técnica que se inventó en Nueva York en la década de los noventa. Lo único que varía es el uso de los colores vibrantes y los acabados.
Este proceso se puede repetir varias veces según la intensidad que queramos conseguir y funciona cuando los polvos entran en contacto con el líquido sellador. Sin embargo, el secreto se encuentra en la mezcla, ya que permite que la manicura sea muy resistente. Eso se debe a que el producto que se utiliza está hecho con calcio, protegiéndola de posibles roturas, además de tener muchos beneficios para su crecimiento.
Por otro lado, esta manicura Dip está muy indicada para las clientas de tu salón que disponen de poco tiempo para el secado. Y también es muy efectiva, porque fija la uña rápidamente y permite un acabado perfecto.
Aprende la técnica dipping paso a paso
Atrás quedó la manicura convencional para dar paso a nuevas propuestas y técnicas más avanzadas con resultados sorprendentes, como es el caso de la técnica dipping. En los últimos años, las mujeres apuestan por ella para lucir unas uñas naturales con un color uniforme.
¿Cómo lo puedes conseguir? Toma nota del material que vas a necesitar y sigue todas nuestras instrucciones. ¡Verás que fácil!
Material necesario para la técnica dipping powder
- Una toalla mediana.
- Un palito de naranjo.
- Un bloque pulidor.
- Diferentes brochas para las uñas para retirar los restos de lima y el polvo.
- Una lima.
- Pañuelos de papel.
- Toallitas de celulosa.
- Un pincel de gel.
- Un limpiador de uñas.
- Polímero acrílico transparente.
- Top coat.
- Esmalte permanente.
- Aceite para las cutículas.
- Un kit con una base, un activador y un brillo.
- Polvos de inmersión.
Paso 1. Preparación de las uñas
En primer lugar, hay que preparar las uñas y retirar las cutículas con la ayuda del quitacutículas. Si hay algún tipo de esmalte, elimínalo y aplica la base hasta cubrir toda la uña de forma uniforme.
Paso 2. Usar los polvos
Seguidamente, introduce los diferentes dedos en el polvo con un movimiento suave de entrada y salida, y retira el polvo sobrante.
Paso 3. Aplicar el activador
Posteriormente, aplica un activador en las diferentes uñas y asegúrate de cubrir todos los bordes.
Paso 4. Un buen limado de uñas
Seguidamente, lima cada una de las uñas para darles formas y ayúdate de un taladro para quitar el exceso de polvo de la cutícula, si lo necesitas.
Paso 5. Desempolvar las uñas
Posteriormente, enjuaga las manos y deja que se sequen. Asimismo, usa un cepillo para desempolvar, ya que es el momento de añadir otra capa de activador en cada una de las uñas. Espera unos 2 minutos, aproximadamente.
Paso 6. Poner brillo
Ahora toca incorporar el brillo en las uñas con pinceladas rápidas. En este caso, no debe preocuparte mucho si se mancha la zona de la cutícula o los bordes. Hay que esperar unos segundos para volver a aplicar otra capa de forma más lenta.
Paso 7. Aceite para las cutículas
Finalmente, masajea con aceite las cutículas para hidratarlas.
Sin lugar a dudas, esta técnica con polvos de inmersión está convirtiéndose una alternativa muy popular y saludable frente a otros productos convencionales, ya que estos polvos no huelen y son tan duraderos como otros materiales.
Por ejemplo, no se utiliza ningún metacrilato en su fórmula. Los líquidos incluyen el cianocrilato, un pegamento que se utiliza no solo en los hospitales para sellar cortes, sino también en la industria de las uñas por su efecto perdurable.
Por lo tanto, las personas que huyen de los metacrilatos, porque puedan tener problemas de alergia, encuentran en los polvos de inmersión una excelente opción. Tus clientas notarán que, después de la primera aplicación, las uñas están más fuertes.
Dispondrás de una amplia variedad de colores y brillos para crear efectos muy atractivos. Incluso conseguirás el mismo efecto de la manicura francesa usando los colores rosa y blanco.
En definitiva, la Dipping Powder es una técnica de manicura con la que obtendrás excelentes resultados. Ahora que ya conoces todo lo que te puede aportar, los materiales que necesitas y cómo llevarla a cabo, no dudes en incluirla como parte de tus servicios de tu centro de belleza.