Consejos Recomendados

Aprende a devolver la salud a unas uñas estropeadas

Morderse las uñas, retirar acrílicas, eliminar un esmalte semipermanente o, simplemente, el trabajo diario son motivos por los que esta parte de nuestras manos puede verse deteriorada. Alguien del sector como tú seguro que se ha enfrentado a este problema más de una vez. Para ayudarte, hemos elaborado un artículo con las mejores recetas para uñas débiles, ¿nos acompañas?

Síntomas de que una uña se encuentra dañada

Antes de saber cómo restaurar unas uñas estropeadas, lo primero es conocer cuándo nos encontramos ante este tipo de problema, ¿qué síntomas o señales nos indican que las manos de nuestro cliente no están pasando por su mejor momento?

Uñas mordidas

Una de las causas más comunes es la onicofagia, es decir, comerse las uñas. ¿Sabías que afecta a entre un 20 y 45 % de la población? Esta es una práctica con múltiples consecuencias negativas para la salud y, en especial, para las uñas.

Esta costumbre tan poco higiénica puede interferir con el crecimiento de la uña. La constante exposición a la humedad de la boca y a los mordiscos hace que se debiliten y sean más propensas a sufrir daños. Es común que estas personas presenten uñas deformes y que cambien de coloración.

Uñas acrílicas, de gel, porcelana y demás

Los tratamientos de manicura actuales nos ofrecen posibilidades ilimitadas de creación y también una alta durabilidad. No obstante, es importante tener presente que estos productos y procedimientos pueden perjudicar la salud de las uñas si no se realizan por profesionales.

El momento más crítico es a la hora de retirarlas, ya que, como sabrás, es preciso recurrir a técnicas bastante agresivas, las cuales pueden provocar que la uña se debilite. Como consecuencia, nos encontramos ante uñas quebradizas, frágiles y amarillentas.

En el caso de las uñas acrílicas, además, existe el peligro de que estas no transpiren bien, lo cual puede producir hongos o infecciones.

Ayuda a tus clientes a cuidar sus uñas con estos consejos

¿Ante estas situaciones qué se puede hacer? Existen ciertas recomendaciones que suelen ser de gran utilidad para conseguir restaurar la salud de esta zona de las manos. Te las explicamos a continuación.

Darles un respiro

Resulta muy tentador llevar las uñas siempre preparadas y con las últimas tendencias, pero como te hemos mencionado anteriormente, los esmaltes y productos que se utilizan pueden provocar diversas reacciones químicas, en especial si son de mala calidad y no cuentan con todas las garantías.

Lo principal, cuando nos disponemos a realizar este tipo de tratamientos es usar una base idónea que sirva de protección ante cualquier producto que vayamos a aplicar a continuación.

Además, es importante que, tras cada manicura, recuerdes a tu cliente la importancia de dejar descansar las uñas. Nosotros recomendamos un periodo de 15 a 30 días para tratamientos como el gel.

Después de la manicura

Una vez retirada la manicura, lo mejor es cortar las uñas para que crezcan más sanas. Acto seguido puedes depositar un pequeño algodón impregnado en aloe vera o aceite de oliva sobre cada una durante unos 5 minutos. Esto es estupendo para favorecer la reparación.

Otro remedio efectivo para ganar en hidratación es la vaselina neutra. Basta con aplicar este producto en las uñas por la noche y usar unos guantes de algodón para conseguir una mayor absorción e hidratación durante el sueño.

No cortes las cutículas, ¡hidrátalas!

Sí, ya sabemos que es difícil resistir la tentación de cortar las cutículas, sobre todo cuando son antiestéticas, pero este es un grave error. Esta zona tan pequeña y «sin importancia» es en realidad la encargada de proteger el nacimiento de la uña, por lo que es indispensable prestarle la atención que merece. Si la eliminamos, estaremos dejando la uña desprotegida y a merced de infecciones. Así que, ¡olvídate de cortarlas! Lo mejor es que optes por empujarlas hacia arriba con un palito de naranjo.

Asimismo, no te olvides de hidratarlas correctamente. Un poco de aceite en las cutículas las mantendrá en buenas condiciones y propiciará el crecimiento de unas uñas más sanas. En el mercado tienes a tu disposición productos enriquecidos con diversas vitaminas y propiedades que te ayudarán en tu tarea.

Lo mejor es usar este aceite cada dos días. Basta con aplicar un poco en cada dedo y masajear alrededor de la cutícula para que se absorba correctamente.

Otros consejos

Además de las recomendaciones que te hemos contado, existen otros hábitos que pueden mejorar la salud de esta zona. Por ejemplo, dejar de morderse las uñas o cambiar la alimentación. Las uñas están formadas por la proteína de la queratina, por lo que, comer más huevos, legumbres o carne puede estimular su producción. Puedes mencionárselo a tu clientela la próxima vez que te visite.

Con estas útiles recetas para uñas débiles que te hemos dado, podrás reparar y prevenir posibles problemas que tengan tus clientes. Recuerda que tener unas uñas sanas es la base principal para que tu trabajo posterior luzca de la mejor forma posible. ¡No dudes en ponerlas en práctica!

 

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