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Estos son los perfiles de clientes más habituales en los salones de manicura

Atender un negocio no es tarea sencilla, ya que a diario hay que lidiar con un gran número de factores para su correcto funcionamiento. Además, hay que estudiar los diferentes perfiles de cliente para cubrir sus necesidades y expectativas.

Los clientes de un salón de manicura suelen tener perfiles similares a los que acuden a otro tipo de negocio. Hay personas más extrovertidas que otras; así como clientas que siempre van con prisa y otras con las que el trabajo se hace mucho más cómodo. Pero lo importante es saber cómo tratar a cada una de ellas para que se sienta como en casa.

Estos son los perfiles de clientes más habituales que entrarán en tu salón de manicura

Trabajar de cara al público implica tener cierto grado de empatía con los clientes, saber escuchar y adelantarnos a sus necesidades para ayudarles a elegir los últimos tratamientos o productos más adecuados.

Todos los profesionales que trabajan en este sector deben personalizar el trato a los clientes para que se sientan en confianza y cómodos. Una tarea que no siempre es fácil, ya que cada persona somos un mundo y, depende del día, nuestro carácter también puede cambiar.

No obstante, vamos a ofrecerte una lista con una serie de comportamientos habituales que sirven para identificarlos. Normalmente, hay ciertos tipos perfiles que son bastante recurrentes, comunes y asiduos.

1. Clientas introvertidas

Lo más normal es que estas personas sean bastante calladas y quieran pasar desapercibidas. No les gusta llamar la atención y suelen ser bastante reservadas y prácticas.

A la hora de trabajar con este perfil, hay que tener especial cuidado en no ejercer ninguna presión en cuanto a su estilo se refiere. Suelen ser poco abiertas a las novedades, por lo que hay que darles su tiempo si tienen que elegir entre varias alternativas.

2. Clientas adictas a la moda

Al igual que tenemos personas que son muy recelosas para realizar cambios o probar nuevas tendencias, tenemos la otra versión. Hay clientas que se preocupan por estar siempre a la moda y por conocer las últimas novedades.

En este caso, la manicurista se convierte en su profesional y amiga de confianza, porque será quien mejor les asesore según las últimas tendencias. En otras ocasiones, lo tienen muy claro y explicarán con todo lujo de detalles los cambios que quieren implementar o el tipo de manicura que desean lucir.

3. Las clientas insatisfechas

Por otro lado, igual que están las clientas satisfechas y a las que todo les convence, también tenemos las que se quejan por cualquier cosa. Por mucho que nos esforzamos, siempre se mostrarán insatisfechas. Bien puede ser porque sean muy sensibles, o simplemente porque no les gusta como les quedó el tratamiento.

En este caso, lo mejor es estar sobre aviso y revisar la ficha de cada clienta para recordar su perfil y cómo debemos actuar con ella. La idea es que se sienta cómoda y a gusto, aun sabiendo que habrá que lidiar con este tipo de comportamiento.

4. La clienta que tiene prisa

Hay un perfil de cliente que se caracteriza porque siempre va con prisa y está muy ocupada. El tiempo para cuidarse es mínimo, por lo que deben aplicarse tratamientos rápidos o trabajar de manera más ágil. En la mayoría de los casos, hay que buscar horarios adaptados a sus necesidades.

El uso de las nuevas tecnologías es ideal para atraerlas a nuestro centro de manicura. Por ejemplo, enviar un mensaje push a la app y ofrecerles algún pack exprés de manicura que se ajuste a sus horarios es muy recomendable.

5. Las clientas con miedo o indecisas

También vamos a ahondar en esa clienta con miedo e insegura a la que le cuesta cambiar de tratamiento. El trabajo de la profesional de la manicura es quitarle el miedo y tranquilizarla para que se sienta en confianza.

Esta clienta debe ser tratada con mucho cuidado y delicadeza. Por normal general, confían en las personas que les transmiten confianza, por lo que si acuden a tu salón es porque confían en tus resultados.

6. Las clientas preguntonas

Finalmente, vamos a conocer a aquellas clientas que preguntan todos los detalles para asegurarse de que van a elegir el tratamiento adecuado. En este caso, no se trata de desconfianza, sino falta de seguridad en ellas mismas hasta que llegan a convencerse.

Para estas clientas la información es clave, por lo que se puede enviar por email las fichas de los productos o recomendaciones según las novedades. Además, deben entender por qué razón el uso de este producto le sería beneficioso.

En resumen, los perfiles de cliente suelen ser muy parecidos en la mayoría de los salones de manicura. Por lo tanto, la manicurista, así como su equipo de trabajo, debe saber cómo tratar a su clientela para garantizar el mejor servicio y toda la confianza que se merece.

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