Uñas descuidadas y amarillas
Consejos

¿Por qué las uñas se ponen amarillas? Encuentra aquí la respuesta y la solución

Las uñas amarillas son uno de los problemas más comunes de esta parte de nuestro cuerpo. Estamos seguros de que, en tu centro de estética, has presenciado en más de una ocasión este fenómeno. Incluso puede que tú mismo lo hayas padecido alguna vez en tu vida. Para ponerle remedio a esta situación, te recomendamos que leas hasta el final y conozcas por qué sucede y qué puedes hacer para evitarlo o revertirlo. ¡No te lo pierdas!

¿Uñas amarillas? Estas son las causas

Las uñas, por regla general, se caracterizan por presentar un tono rosado, que se vuelve más blanquecino en la zona del inicio. Cuando vemos que pierden este color y empiezan a amarillear es un claro indicativo de que algo no anda bien.

Esta condición afecta a muchas personas y, en cada una, los motivos que hay detrás son múltiples y diversos. A continuación te enumeramos algunas de las causas más frecuentes que lo producen:

  • Uso de esmaltes y manicuras agresivas: algunos esmaltes contienen sustancias que reaccionan con la queratina que conforma la uña dejando esas indeseables manchas amarillas. Asimismo, los tratamientos de manicura actuales más duraderos también resultan bastante agresivos y terminan afectando a la salud de las manos, en especial si no los realiza un profesional.
  • Tabaquismo: el tabaco es perjudicial para todo nuestro organismo y las primeras en sufrirlo son las uñas, ya que están en contacto directo con los cigarrillos.
  • El trabajo: el uso de sustancias químicas o tener las manos en contacto con el agua también afecta. De ahí la importancia de usar guantes.
  • Alimentación: la alimentación tiene una relación directa con nuestra salud. En este sentido, la carencia de vitaminas del grupo B, un exceso de suplementos de vitamina A o un abuso de betacarotenos (zanahoria, calabazas, etc.) pueden ser la razón detrás de este problema.
  • Hongos: estos pequeños inquilinos infectan la queratina de las uñas y las vuelven rugosas, gruesas y amarillas. Afecta, sobre todo, a las de los pies.
  • Inflamación del hígado: cuando el amarillo es muy intenso podemos estar hablando de alguna infección relacionada con el hígado.

¿Cómo solucionar una uña amarilla?

Para poder poner remedio a este inconveniente, lo primero es detectar la causa. Solo así se puede combatir de manera eficaz. No obstante, existen algunos consejos e ideas que te ayudarán a mejorar esta situación.

Remedios caseros

En casa tenemos algunos elementos que pueden darnos ese extra blanqueante que elimine las manchas. Comprobarás que se tratan de remedios muy sencillos y fáciles de aplicar. Estos son algunos ejemplos:

  • Limón: es muy popular en el mundo de la cosmética por su acción blanqueadora, sobre todo para tratar manchas en la piel. Corta algunos trozos y restregarlos directamente sobre las uñas o bien sumerge las manos en su zumo. Ambas opciones son efectivas, así que depende únicamente de lo que te resulte más cómodo.
  • Pasta de dientes: si funciona para la dentadura… ¿Por qué no probar con las uñas? Para este remedio, aplicamos una capa sin escatimar y, con la ayuda de un cepillo de dientes, vamos frotando una a una con suavidad.
  • Bicarbonato: el bicarbonato también es un popular agente blanqueante. Mezcla este elemento con un poco de agua o agua oxigenada, según quieras, hasta que se forme una pasta y sigue las indicaciones que hemos dado en el punto anterior. Es importante destacar que no hay que frotar en exceso, ya que las uñas podrían rayarse.
  • Agua oxigenada: usa un poco de este líquido empapado en algodón y aplícalo en toda la superficie durante unos minutos.

Remedios en el salón de belleza

Además de proporcionar información y asesoramiento sobre los remedios caseros más efectivos para combatir el amarillo de las uñas, ¿qué puedes hacer tú desde el salón de belleza? Te lo contamos:

  • Usa siempre base coat o rebase de uñas. Funciona como un escudo para proteger la uña del resto de sustancias que vayas a utilizar, así que es importante que no te olvides nunca de él. En el caso de que el cliente ya presente un tono amarillo, el mercado te ofrece bases que blanquean las uñas. De esta forma, no solo proteges, sino que ayudas a recuperar su tono natural y lucirán perfectas.
  • Usar algunos tratamientos para devolver el calcio a las uñas y fortalecerlas.
  • Stop manicuras (al menos durante un tiempo). En ocasiones, la solución más efectiva es dejar respirar las uñas para que estas puedan regenerarse adecuadamente. Evita las lacas de colores y las manicuras agresivas y opta siempre por ofrecer tratamientos enfocados a la recuperación de esta zona.

Las uñas amarillas es algo con lo que, como profesionales del sector, tenemos que lidiar con frecuencia. Los consejos que te hemos dado pueden ser de gran utilidad. No obstante, nunca está de más que informes a tus clientes de la importancia de consultar con un especialista en el caso de que esta situación no mejore.

 

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